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Felicidad

8 Carta / A ti que deseas ser feliz

Domingo, 27 de junio de 2.010

A ti que deseas ser feliz.

 El hombre, la persona, ¡tú! has sido creado por Dios para ser feliz. El mundo está preparado para hacer feliz al hombre, a la persona, ¡a ti!

 Ser feliz se puede, se puede y se debe ser feliz. La felicidad reside en que uno mismo hace lo correcto, hace lo justo, cumple con su deber sin dañar a nadie. Y, ¡se puede! Se puede ser feliz, se puede cumplir con el deber de cada uno, se puede hacer lo justo y lo correcto, todo eso se puede hacer si se es libre, si no se está atado a nada ni a nadie que nos obligue a hacer lo incorrecto, lo injusto, lo malo, lo cruel.

 Hay personas que quieren que hagamos lo malo, lo injusto…; en nombre del amor que dicen que nos tienen, nos lo piden, nos lo suplican, lloran desesperadamente para que cedamos, o nos insultan y nos humillan para que cedamos a su libertad que decide y usurpa nuestra libertad.

 El poder. Hay quien disfruta teniendo poder sobre los demás, y ver que se les obedece. Incluso van más allá de lo humano, quieren algunos tener poder sobre nuestro espíritu, sobre nuestra vida espiritual. Quieren, en nombre de Dios, que hagamos lo que quieren, y aunque sea algo justo y bueno, pero que va contra nuestros planes justos y buenos también, en nombre de una obediencia, que parece más ley que la propia Ley de Dios, quieren y piden y humillan para tener el poder de controlarnos. San Pedro le dijo a Jesús, a Dios, su opinión sobre el comentario de Jesús, y no era nada malo lo que pedía San Pedro, el primer Papa, pero Jesús le contestó: “Apártate de mí Satanás”. Porque Dios tenía otros planes, planes de dolor, de sufrimiento, de redención.

 Martillean en mi mente estas palabras a San Pedro de Jesús: ¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es de Dios, sino de los hombres”. (Mt. 16,23)

 La felicidad en la tierra no es por la manera de pensar de los hombres sino por el modo de pensar de Dios. Sí, de Dios, porque es Dios quien hizo el mundo para los hombres y no fue el mundo creado por los hombres. Ningún hombre ha creado el mundo; Dios creó el mundo, y lo creó para los hombres, para ti.

 Dios sabe de qué va tu felicidad, porque te creó y te puso en el mundo de los vivos para que viviendo echases en falta su Amor y te dedicases a buscarlo y pudieras hallarlo. Y esa es la felicidad del hombre, ¡tú felicidad es hallar el Amor de Dios mientras vivas!, para sentirlo y, después de sentirlo, aceptarlo y “venderlo todo” para comprar esta felicidad. ¡Haz la prueba! ¡Hazla por unos días! Prueba estas vacaciones a vivir aceptando el Amor de Dios. 15 días. Prueba 15 días a vivir haciendo la voluntad de Dios. Las llamaremos Vacaciones de Amor. Pónte a bien con Dios, haz examen de conciencia y ve a confesar; estúdiate bien los mandamientos, apréndetelos de memoria, no sólo los diez sino los matices de cada uno. Coge el Catecismo de la Iglesia Católica y allí lee y estudia. Te doy el link:

http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s2_sp.html

Después de saber lo que Dios espera de ti, que es lo que te hará feliz, y que es el cumplimiento fiel de los 10 mandamientos, eso te dará la felicidad y la libertad de ser lo que Dios espera de ti, porque lo que Dios espera de ti, es lo que eres, que quiere que seas, y hasta que no lo seas, no serás feliz. Te lo diré claramente: tu misión es que cumplas con los mandamientos, con todos y cada uno de ellos; y en hacer esto y viviendo esto, vives la misión que Dios quiere de ti, con el trabajo que te guste y todo lo que te agrade, porque la felicidad tuya es tuya, no es la de otra persona, por mucho que pueda quererte y que jamás ¡jamás! ¡te querrá como Dios!

 Algunas personas viven preocupadas, obsesionadas pensando en cual es su misión en la vida, y tienen un lío mental con esto, cuando es la cosa más fácil de saber, y se sabe viviendo en Gracia de Dios, en onda con Dios, en la misma frecuencia de Dios. Y siendo así, Dios, que es Dios, y siempre hace de Dios, se lo monta, para que te des de bruces con sus designios, y esto lo hace mientras vas viviendo y cumpliendo los mandamientos. Si Él, Dios, está interesado en que seas carpintero, posiblemente nacerás en una familia de carpinteros, como hizo Jesús, Dios, que Dios fue carpintero, repito, Dios Creador y Todopoderoso, fue carpintero en Jesús, Dios Hijo. ¿Por qué quiso Dios ser carpintero? Esto es otro aparte, nos alargaríamos demasiado. Pero es cierto, es verdad, Dios quiso ser carpintero y por eso lo fue en Jesús. Estaría bien como título de una novela: “Dios quiso ser carpintero”. Si tuviera tiempo la podría escribir. (Perdonad el inciso) Dios sabe lo que quiere de ti, y tú sabes lo que y quién ha influido en querer ser lo que quieres ser, si es que sabes lo que quieres ser. Pero a veces son voces como las de San Pedro a Jesús, las que te han llevado a pensar y a decidir lo que quieres ser, y no la voluntad de Dios. Incluso a veces, alguno puede llegar a decirte que lo que más te duele, es lo que tienes que hacer. ¡No te lo creas! ¡Dios quiere que seas feliz! Si Dios quiere que hagas algo, te da lo necesario para que lo desarrolles y llegues a hacer esta vocación personal, profesional, espiritual. Sí, espiritual. Porque a los buenos sacerdotes los elige Dios, y no se hacen sacerdotes para tener una paga segura y un techo y comida y prestigio social entre las personas de su parroquia o congregación. Dios elige a los sacerdotes, pero muchos se han hecho sacerdotes por intereses, por Pedros que se lo han dicho, con buena intención pero no por voluntad de Dios. Dios no es tan complicado, amigos míos, Dios es sencillo, nació en un pesebre, sin complicaciones vino al mundo y fue carpintero, porque su padre adoptivo era carpintero, así de fácil y sencillo es Dios. Todo lo que te da congoja, todo lo que te da frustración y mal humor, no es de Dios. Dios no es complicado; cuando quiere una cosa la hace, así que tú no eres un error, por muchos errores que hayas cometido, tú eres lo que Dios quiere que seas mientras no peques. ¡Eso que te quede claro! A veces, para seguir una vocación y si no hay dinero para los estudios, se malvive para ello, y no, Dios no es así; si quiere algo te ayudará: se ayudará a Sí mismo, ¡es Dios! Y ese negocio fabuloso que has pensado hacer, si no tienes dinero y lo necesitas para empezar, es otro Pedro que te habla, pero no es la voluntad de Dios. Sí que en todo tiene que haber un esfuerzo, y que de los errores cometidos siguiendo a Pedros, Dios saca bien siempre, ¡es Dios!, pero te da cada paliza la vida, ay hijo, ay hija, muchos sufrimientos son por no saber esperar a ver la voluntad de Dios. ¡Y Dios se mete en todo lo tuyo! ¡ya lo creo! Dios es Dios y controla toda su creación. Si Dios dejara de pensar en ti, tú dejarías de existir, por eso si existes es que Dios piensa en ti, pues ¡vive! ¡Alégrate de vivir! Algo bueno sacará Dios de tu vida. Déjalo actuar viviendo en Gracia de Dios.

 La vida va de ti y Dios. Te lo repito porque quiero que te enteres bien y no sufras más para agradar a nadie más que a Dios. La vida va de ti y Dios. ¡Qué descanso! ¡Qué paz saber esto! Deléitate en esta única verdad. Y es fácil agradar a Dios, no va cambiando cada dos por tres de idea, ni te insulta, ni te desprecia si cometes errores, Él te manda confesarte, para que recibiendo Su Amor, que ir a confesarse es recibir su Amor, el amor de Dios, es volver a estar en su onda, la onda del bien, de lo bueno y verdadero.

La felicidad es fácil, ya ves.

 Sólo otra cosa más, que esto os hace perder mucho la paz y con ella se va la felicidad. ¡Vive la pobreza! Aunque tengas dinero, vive la pobreza y da al que le falta. Y da sin que lo sepa nadie, a menos que tengas una fundación y es bueno que los que en ti confían sepan qué das y a quien des. Eso es otra cosa. Sí que puedes darte un extra: visita más a menudo la Iglesia; el extra es ir al Sagrario. Tienes demasiadas cosas y lo sabes; si no lo necesitas no lo compres, no es bueno consumir por consumir, tener por tener. Si puedes permitírtelo, cómprate cosas de buena calidad, antes que muchas baratillas, porque el trabajo es bueno que se haga por y para Dios y tiene que hacerse bien para agradarle más y mejor; y los productos deficientes no es que no sean agradables a Dios, que sí que lo son, pero el mundo tiene que evolucionar a la perfección, por esto el trabajo tiene también que ser una expresión de lo que somos. ¿Te imaginas a Jesús, Dios, haciendo una mesa que se rompe al poco tiempo? Yo no me imagino esto, no puedo, mi visión de Dios no me lo permite. Antes de comprar, piensa, medita, primero si lo necesitas y después que sea de la mejor calidad que puedas permitirte. Sé que me has comprendido.

 ¡Vaya! ¡Cómo me he alargado hoy! Y aún no estoy. Lo que haremos será dejarlo para la próxima carta que también será sobre cómo conseguir la felicidad que Dios nos da.

 Amigos míos, compañeros de viaje, unidos en la oración al Padre, ¡me voy! Pero volveré para daros más fe.

 A ver quien se apunta a las “Vacaciones de Amor”. Estaría bien que el Staff de CatholicosOnLine preparara un lugar para quien se quisiera apuntar con nick, no hace falta el nombre verdadero, si no quiere, pero estaría bien que nos contase su experiencia personal. ¡Vayámonos de Vacaciones de Amor! Yo me apunto, tú también, y ese, y el otro, uuuyyyy seremos muchos, ya lo veo, y vamos a estar unidos vía Comunión de los Santos. ¿Quién dijo que estaba sólo? Prohibido estar sólo-a; aquí vamos a hacer una piña, todos unidos en Dios y por la Comunión de los Santos. ¡Qué gozada! ¡Qué alegría! ¡Qué felicidad! Veis lo que es ser feliz. Sí, lo sé, sé que lo sabes.

 Nos volveremos a encontrar el domingo que viene, no te olvides. ¡Ven! Que seremos muchos, y trae a más. Todos pueden venir. Os espero a todos y más. La Virgen María, no creáis que hoy me había olvidado de Ella, no, eso ¡jamás! Ella está conmigo siempre, es mi Mamá, por eso soy tan feliz, porque tengo una madre fantástica, la que Dios dio a todos, a ti también; acéptala como tal y deja que ella te haga feliz en su felicidad de ser plena de Gracia. Eso os da la felicidad: vivir en Gracia de Dios… Ya os hablaré de ello. Sí, sí, sí. ¡Hasta pronto amigos! Este sacerdote acaba por hoy pero sigue, sigue…

 Con afecto sincero.

P. Jesús

© copyright

Para quien quiera contestar a la carta, CLICAR AQUÍ, aunque el P. Jesús no podrá responder a cada uno, sí que pedirá a Dios Padre, en nombre de Jesús por esta persona y sus intenciones. EXPLICACIÓN.

9 Carta / A ti que deseas ser feliz

Domingo, 4 de julio de 2.010

A ti que deseas ser feliz:

¡Hola amigos míos, tan amados en Dios y por Dios! La verdad, es que continuo la carta seguidamente de terminar la otra, pero  no quería alargarme mucho, porque sé que todos tenemos muchas cosas que hacer. Dios trabaja siempre y es feliz. El trabajo da la felicidad, nos ayuda a ser felices. No es un castigo el tener que trabajar, es al contrarío una alegría ser útil y servir a los demás. Yo no quiero jubilarme nunca, pero… Siempre habrá algo que podré hacer para el bien de todos. Es difícil ser sacerdote porque todos esperáis tanto de nosotros, también Dios espera mucho de nosotros. Dios espera tanto de todos y tiene cada decepción, incluso de los buenos, sí, también de ti. Y es que tienes tanta prisa por vivir, por hallar un lugar en tu vida laboral y social, que no quieres ni ser por unos años carpintero. En cuanto a ti mujer, que te parece hacerte primero una hija de María, una buena hija de Dios Padre y de tus padres y hermanos. Los hogares necesitan mujeres santas, que sonrían al necesitado, al fracasado, al que tiene penas escondidas; que los hombres suelen esconderlas. Cuando veas un hombre con mal humor, es que tiene penas escondidas, es que sufre y necesita afecto. Cuida a los de tu casa, no a los de fuera, digo de hombres, porque los hombres que sufren también hacen sufrir, y sufrir por los de casa bien, pero por los de afuera, mejor reza por ellos. ¿Es que no puede haber amistad entre hombre y mujer? Sí, Jesús, Dios, tenía buenas amigas. Recordad a Marta y María, hermanas de Lázaro, el amigo de Dios. María lo escuchaba y le preguntaba muchas cosas, Marta lo servía y lo agasajaba; ¿Quizás Marta estaba enamorada de Jesús? Ella no sabía que era Dios, un profeta sí, pero el Mesías, sólo Pedro, sólo él tuvo la valentía de creerlo, y al creerlo se lo dijo. Pero volvamos a Marta, porque cuando una mujer ama con amor humano cuida del amado, quiere hacerse la imprescindible para él, por eso algunas secretarias acaban enamorándose del jefe y viceversa, porque se acostumbran a servirlo, y de la costumbre, si no hay voluntad puede peligrar la santa y sana amistad. Si tienes amigos y eres mujer, trátalos como María y no como Marta. Ya hablaremos otro día de este tema. Ahora regresemos al tema de la felicidad. Pero antes, déjame decirte a ti hombre, que si tienes una buena amiga que hace como Marta, la hermana de Lázaro hacia con Dios, que además de servirlo se enfadaba con María que lo escuchaba y aprendía de Él, entonces no le hagas daño, y si no te interesa, dile como hizo Jesús, que se ocupara de aprender de Él, como hacia María, su hermana. Y pensar que todos, que muchos, creen que es el revés, que era María la que estaba enamorada de Jesús. Y ya puestos en esto, te quiero avisar a ti amiga, a ti que tienes una amiga, una hermana que siempre que viene a tu casa quiere servir a tu esposo, os trae comida y quiere serle útil a tu marido, ¡¡cuidado!! Queriendo o sin querer se está enamorando de él, más que esta que le escucha para aprender, y le pregunta para saber. No te enfades con ella, porque puede ser que ni se dé cuenta, como le pasaba a Marta, pero ayúdala a poner distancias con tu esposo, ¿cómo? Pues no aceptando sus agasajos y siendo tú quien cuidas a tu esposo, porque puede que ya no lo cuides tanto, puede que dejes que otra lo cuide, y eso no está bien. Y cuando una mujer ve a otra que cuida de su esposo, ¡ni se le acerca! Así que no hace falta ni que nadie se entere de esto, y mucho menos tu esposo, que empezará a pensar en la otra, agasajado de que esté pendiente de él. ¡Guárdalo como un secreto entre tú y Dios! Y piensa que posiblemente tú te despistaste de tus obligaciones y permitiste que otra empezara, despacio, muy despacio, a servir a tu marido, y ¡te toca a ti! Posiblemente tengas algo de “culpa” de todo esto. Pero ya hablaremos otro día del tema, hoy, ahora, estamos hablando de felicidad. Aunque es cierto que un hombre es feliz siendo servido por la mujer que ama, no para tenerla como una esclava sino para poder agradecerle con sus cuidados, su servicio. El hombre quiere agradecer que lo sirvan, por eso primero tiene que ser servido para poder agradecerlo con sentido.

 Prosigamos con el tema de la felicidad. La felicidad está también en el amor humano, en el amor de amigos y en la alegría del compañerismo al trabajar todos por una empresa.

 Las personas estamos creadas por Dios para ser sociales, para relacionarnos las unas con las otras, porque todas formamos parte del Cuerpo Místico de Cristo, entonces la soledad, el estar sólo no da felicidad a la persona, pero tampoco da felicidad unirse a personas que no quieran ser parte del Cuerpo Místico de Cristo, ya que sabemos que hemos venido a este mundo para hallar el Amor con que Dios nos Ama. Y el Amor de Dios, está por aquí, por allí, en todo lugar que hay vida, allí vive y se mueve Dios Espíritu Santo, que quiere hablarnos por todos nuestros sentidos, que nos hace el romance y nos quiere sacudir a su Amor verdadero. Pero, pero… los Pedros, también nos hablan y nos cuentan cosas lindas y buenas, que nos interesan, y son planes fantásticos de cosas terrenas y algunas para la vida Eterna. Y Dios Espíritu Santo sufre -si es que Dios pudiera sufrir- quiere que le encontremos, nos hace muecas y nos guiña un ojo, nos busca desesperadamente, ansiosamente, diligentemente, perseverantemente… y estamos ocupados en nuestra vocación, en buscar un sentido a nuestra vida.

 No somos felices porque estamos llenos de rencor de los malos consejos que nos han dado los Pedros, de los pecados que han cometido con nosotros contra Dios. De los pecados cometidos por nosotros dañando a los demás y yendo contra Dios. ¡Los diez mandamientos! Necesitamos urgentemente saberlos, pero de verdad. Y aplicar nuestra voluntad para no pecar.

 Las cosas de Dios son sencillas y dan alegría, porque Dios vino al mundo a darnos la alegría de la Salvación.

 Sabernos salvados es la alegría máxima, todo lo demás es vanidad. Saber que hagas lo que hagas, si amas a Dios, a Jesús, que es Dios, y tienes fe en Él, y cumples con sus enseñanzas, y comes su Cuerpo y bebes su Sangre y dejas que la Iglesia Católica, apostólica y Romana, ate en la tierra tu ida al Cielo Eterno. Si pides a Dios Padre en nombre de Su Hijo Jesús, Dios mismo, sabes que Dios te lo concede, (si es un bien para salvarte y aunque tengas que esperar) si necesitando consuelo acudes a la Confesión frecuente y recibes por el perdón de tus pecados y faltas todo el Amor de un Dios que te Ama y te Consuela y te Guía con Su Santo Espíritu, si sabes que tienes una Madre buena que está pendiente de ti las 24 horas del día e intercede por ti a Dios para todo lo que quieras y le pidas su intercesión, y sabiendo que San José, hombre como tú, pudo ser fiel a Dios, te pregunto: ¿Crees posible que puedas ser feliz en este mundo? ¡¡¡Di!!!

 No estás solo, no estás sola, tienes un Ángel de la Guarda que espera le pidas ¡cualquier cosa buena!, para que con el permiso de Dios pueda ayudarte.

 No me digas que aun no sientes en ti la dicha.

 Sí, sé que sufres, sé que quisieras que alguien que no te ama y tú amas, te amara. Sé que quisieras no sufrir tanto en tu trabajo, en tu labor de apostolado, en tu Misión, que quizás aun no sabes cual es y estás trabajando de carpintero. Sé que estás enfermo-a, que tu cuerpo no está bien, que necesitas ayuda y consuelo y unos cuantos milagros más, sé que no estás contenta-o de tu físico, sé que lloras por no ser feliz, por la gente que te hace sufrir y por los que sufren, pero… pero… Todos estamos salvados, ¡todos! A pesar de la soledad, del sufrimiento, del dolor, de la angustia, PUEDES SER FELIZ PORQUE ESTÁS SALVADO-A, Dios murió por tus pecados y por los pecados de todos, y resucitó de entre los muertos. Lo repito alto y claro: ¡¡Jesús RESUCITÓ de ente los muertos!! Y la fe nos lleva a resucitar con Él. Oh amigos-as, todo es cuestión de tiempo, no vamos a vivir para siempre, dentro de poco, cuando muramos, podemos ir al Cielo Eternamente, por la Sangre del Cordero degollado: Jesús, ¡el Mesías! Oh, hermanos, tan amados en la misma Madre y Madre de Dios, te lo digo, te lo digo: ¡¡Puedes ser feliz!! Ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 Con afecto sincero.

P. Jesús

© copyright

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64 Carta / A ti, que sabes que Dios quiere que seas feliz

Domingo, 23 de octubre de 2.011

A ti, que sabes que Dios quiere que seas feliz:

Me ha escrito una buena amiga, que conoce bien a Dios y que sabe la verdad, el que Dios quiere que todos y cada uno sean felices; así lo dice:

Queridos amigos:
Espero y leo a diario el Evangelio y mensajes, y me comunico con Uds porque, creo que los mensajes se están prestando a  malos entendidos. En los últimos tiempo veo que se asocia la vida del cristiano con el sufrimiento. Creo que no es así. Estoy convencida que Dios, como buen Padre, nos puso en el mundo para ser felices y hacer felices al resto y que está especialmente junto al que sufre. Esta visión que tenemos del ser Católico =a sufrir hace que muchas personas decidan buscar nuevas expresiones religiosas, donde, a demás de ayudarlos a seguir la palabra de Dios no los haga sentir culpables por sentirse felices. Supongo que se trata de un mal entendido que se da por el uso diferente que hacemos de las palabras en los distintos países de habla hispana… pero creo que es útil saber cómo se está interpretando por estas regiones.
Gracias por su trabajo que nos ayuda a estar cerca de la Palabra de Dios!
Saludos
C.

Amiga, comprendo perfectamente lo que comentas, pero ¿qué hacemos con los que sufren?, porque muchos sufren, y todos van a sufrir y sufrirán; ¿dónde hallarán consuelo?, en donde se les ama de verdad, en la Iglesia Católica, la que consuela y tiene misericordia, la que es la verdadera y es real, y por lo tanto vive en lo real, y el sufrimiento es verdaderamente real en este mundo, en este valle de lágrimas. ¿Quién no ha derramado lágrimas de sufrimiento?, aunque sea porque las cosas no le han salido como quería; por ejemplo, quería un empleo, necesitaba un empleo y se lo han dado a otro, y esto es sufrimiento, y hay mucho sufrimiento en este mundo, como el que ama y no es correspondido. La Iglesia lo sabe, sabe la verdad, y siendo madre, la Iglesia consuela. Es difícil consolar, es más fácil lo que hacen otras religiones, lo que hacen los protestantes, algunos hacen ver que todo es felicidad, y la viven en los momentos de sus encuentros, pero luego cada uno va a su casa y se enfrenta con su realidad, le han dado afecto, pero, por ejemplo, sigue enfermo, sigue sin dinero, sigue sin que su hijo regrese o deje la droga o el alcohol. La Iglesia Católica no es como las demás, porque es la verdadera, la única que tiene todo el Amor de un Dios que Ama y, que Amando, consuela y tiene misericordia y ayuda.

Las personas no son lo que quieren ser, son lo que son, y siendo lo que son, sufren, porque cada uno busca su lugar en el mundo y daña, tantas veces, a otros, por su imperfección.

Nosotros, los cristianos-católicos, tenemos la fe y además tenemos la ESPERANZA; si las cosas, todas, nos fueran bien, no haría falta la esperanza, pero la esperanza, viene dada por Dios que Ama y sabe que sufres y vas a sufrir.

¿Qué hacemos con los que sufren, los arrinconamos como hacen otras religiones?, los consolamos y les damos esperanza, les ayudamos con tantas instituciones católicas de caridad que la fe nos ha llevado a fundar, sea para aliviar el cuerpo, el alma, o ayudar a encontrar empleo, porque de todo esto necesita el hombre, la persona, tú; sinó hoy, lo necesitarás mañana.

Sufrir es parte de la vida, como el trabajar en algo, como el aprender cosas; sufrir existe, es real, y se sufre mucho, muchos sufren mucho y quieren y necesitan ser consolados, quieren misericordia y esperanza.

Para sacudirse el sufrimiento, mi querida amiga, primero hay que aceptarlo, hablar de él, conocerlo bien, y sabiendo cómo es y qué nos hace, se puede pedir a Jesús exactamente lo que quieres; ¿sabes que muchos no piden?, pues sí, hay muchos que no piden, porque o creen que se merecen este sufrimiento, y algunos se evaden de él con antidepresivos, como si fuera lo más natural del mundo tener que medicarse por sufrir; y el sufrimiento, puede que en algunos necesite de antidepresivos, pero si en la primera fase hubieran encontrado una mano amiga, un acto de verdadera caridad, unas palabras de comprensión, de afecto, un consejo para solucionar su problema, no habría tenido que llegar a aceptarlo como un modo de vida permanente, que tomando una pastilla te atonta y ¡vas tirando!

Dios quiere que seas feliz, que todos sean felices, que nadie necesite de antidepresivos, sino que aceptando el sufrimiento, conociéndolo, se le pida a Dios mismo, a Jesús, lo concreto para dejar de sufrir; si es que se halle el verdadero amor, pues esto, pedir con fe y esperanza esto, hallar el amor verdadero, o tener un buen empleo, o que el hijo deje de drogarse, que el cónyuge lo acepte como es y mejoren sus relaciones. Si “no se sufre”, no se pide, y hay el derecho de ser felices. Dios, tú lo sabes, mi buena amiga, Dios quiere que seas feliz, por eso la Iglesia habla de la realidad del sufrimiento, para que lo conozcas, lo reconozcas, lo afrontes, luches para hallar la paz y la felicidad, porque todo tiene solución, y siempre la solución primera, ¡aunque duela!, es saber de qué va tu cruz; Cristo, sabía, porqué cargaba su Cruz, lo sabía y lo aceptó; los santos saben también cual es su cruz y la aceptan y luchan para servir, con ella, a todos sin discriminación.

Amiga mía, quisiera que aún fuéramos más amigos a partir de esta carta que te escribo, porque tú realmente conoces a Dios, sabes que no quiere el sufrimiento, sabes que quiere que seas feliz por el cumplimiento de los diez mandamientos, usando de la oración, los sacramentos, las obras de piedad y la mortificación, que es llevar esta cruz del sufrimiento voluntariamente.

Te quiero.

Con afecto sincero.

 P. Jesús

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85 Carta / A ti, que persigues la felicidad y buscas la justicia

Domingo, 29 de abril de 2.012

A ti, que persigues la felicidad y buscas la justicia:

Me has escrito, amado hijo del Buen Dios, ¡el único Dios!, el Dios Uno y Trino, y me dices:

“UNA VEZ MAS P. GUIEME
Padre Jesús, buenas noches, o días, tenga UD.

Le escribo pidiendo ayuda espiritual u orientación:

Ya sé que soy un pecador, como todos; pero mi propósito es hacer la voluntad, pase lo que pase,  de nuestro Padre Dios Todopoderoso y misericordioso. Quiero ser como Jesús-Cristo Obediente a su Padre quiero seguir su ejemplo; pero sé que solo no podré. Es muy difícil.

Le digo esto porque leí un pequeño librito de San Alfonso Mª de Ligorio, me parece que es su nombre, apenas hace como 7 o 9 días, y me atrapó lo que dice: hacer solo la voluntad del Padre totalmente. Y lo quiero hacer ya sea por amor, por respeto, o por miedo a perderme. Por lo que sea pero he comprendido que no hay alternativa alguna. Al ver tanto mal en este mundo que aturde y confunde.

Le pido su oración: hace tres días secuestraron a una madre de 90 años y a su hija, como de 60, juntas; suegra y cuñada respectivamente de mí hermano. Llevan hasta hoy negociando el rescate con los secuestradores. Ellas no son gente pudiente y no tienen dinero son de clase media baja. Se están cooperando los familiares de ellas para juntar  el $ del rescate ya les han dado 40 000 pesos mexicanos y siguen pidiendo más. No se sabe hasta cuanto y hasta cuando las liberaran.  Aquí en México se ha desatado la influencia de Satanás, no tengo duda, las autoridades, al parecer, no resuelven por el momento el caso.

Padre, hay tensión en los corazones de estas personas víctimas de la angustia. Y a mí me ha afectado. Siento miedo y un no sé qué, en mi pecho. Un deseo de tener un arma y exterminarlos, si pudiera, como lo hizo Moisés al egipcio, o como lo hizo David con Goliat: pero me acuerdo de Jesús en la Cruz pidiendo por sus verdugos por no saber lo que hacían.

Me pregunto qué hacer con lo que se siente en el alma, o no sé donde, pero se siente horrible aquí adentro.

Sé que esto es permiso de nuestro Padre, Jesús decía que Él podía hacer bajar legiones de Ángeles, para salvarlo, si hubiera querido. Pero aquí no podemos ni siquiera hacer bajar la Fe, aunque sea como grano de mostaza, me parece. El miedo y la angustia se apoderan de todos nosotros. Pida por favor en sus Misas, ya que Ud. me parece más experimentado en estos casos. No sé porque Dios quiere que pidamos y pidamos, si Él ya sabe lo que siente y hay en nuestro corazón. Sé que Él sabe por qué;  pero mientras sentimos un abandono abismal de parte de Dios nuestro Padre

Ruego perdón a Dios, por dudar de Él, ya que es una ofensa, según sé, para Él, el que dudemos.

Y a Ud gracias por su amable atención

Atte: J. M.”

Creo que estás madurando, y eso es bueno. A tantos engañan haciéndoles creer que la vida va de felicidad personal y de tener una buena vida; ya los norteamericanos, en su Constitución, aluden, a la búsqueda de la felicidad, un protagonismo neurótico y falso, porque nadie vive más allá de 120 años. Primero se es un feto, luego un bebé, después un niño… y así, a medida de tener años de vida, uno se hace viejo, viejo y cansado de perseguir este ilusorio sueño infantil, que es la felicidad y la justicia en este mundo.

Hoy en día, tantos podríais ser felices, ¡tantos!, todos esos que tenéis un plato de comida en la mesa, cobijada por un techo. Y, ¿qué más queréis?; os lo diré: TRIUNFAR, tener una vida fácil sin trabajar y sin problemas ni enfermedades; llenos de amor, aplausos de los demás y alegrías, pero, no va de eso la vida, no va de eso, oh hijo bueno y fiel de Cristo Rey. Te conozco bien y me regocijo contigo. Fuiste niño tanto tiempo, y ahora, ahora sí que has crecido, en estatura y en sabiduría.

Reza para que esta madre e hija no pierdan la fe, la esperanza y la caridad, estén o no en cautiverio. ¿Y tú que sabes si estando pasando lo que pasan, gracias a ello, se les salva el alma?

Cuántos viven bien y van al Infierno. No sabes nada de Dios, ¡NADA!, y te atreves a discutir con Él, cuando eres sólo el fruto de su Amor. ¿Desde cuándo el Amor no ama?; tú que eres Amor de Dios, debes de amarlo, te basta amarlo, y por lo demás, aceptar las cosas como son. ¡Cuántas almas mexicanas se salvan gracias al terrorismo!

Tú, no entiendes nada, piensas como un niño de pecho, y tientas la sabiduría de Dios que rige el universo.

A quien debes ir a matar tú, es a tu falta de fe, ese creerte Dios y que podrías hacer justicia. ¿Tú que sabes?… Dime, dime dónde nacen los colores del pétalo de una rosa; dime dónde reside el primer fragmento de amor entre un hombre y una mujer. Busca, indaga, dónde reside el pensamiento y qué lo hace no ser un sueño. ¡No sabes nada!, y pretendes discutir con Dios.

Los sacerdotes se instruyen y luego dejan que Dios los utilice en su ignorancia de la Verdad del Amor, porque nadie, NADIE ama como Dios.

Con qué irías a matar a los verdugos. ¿Y, si alguien te hubiera matado a ti cuando tanto daño hiciste a tantos jóvenes, con tu mal ejemplo?; menos mal que Dios te dio tiempo para que, siendo un bebé, aprendieras, y Dios en su Bondad y Misericordia te diera la madurez.

Sí que hay que luchar contra el narcotráfico, pero no poniéndose a su altura, más bien enseñando a todos que las drogas son malas, que no deben consumirlas, y así cada uno sería defensor de sí mismo. ¿A cuántos puedes defender tú?, di, si ni a ti mismo puedes añadirte un codo de altura.

Haces bien en tu decisión, sabia decisión de hacer la voluntad del Padre. Eso es lo que hace de ti un consentido de Dios, ¡que lo eres!, y lo sabes; a pesar de haber sufrido tanto, eres un consentido de Dios; por eso tú, ¡menos que nadie!, puede hacer el mal A NADIE, porque sabes bien que Dios te Ama.

Reza por los malos, por los opresores, por los verdugos, ¡por los hijos de Satanás!, para que regresen al Padre Biológico, Dios, para que en todo imiten a Jesucristo, que Él, que conocía al Padre, no puso resistencia a morir para salvar el ALMA, y no el cuerpo, sino el alma, de todo aquel que quiere ser salvado, tú.

No te pierdas la Gracia santificante, que actúa en la persona libre o en cautiverio, y no dudes jamás que Dios, lo que busca siempre, es la salvación del hombre, de la persona. Venimos al mundo para vivir en la eternidad celestial; aquí sólo estamos de paso, es como si estuvieras dentro de la madre tierra, como está el feto, dentro de la madre humana. Son procesos, sólo procesos para llegar a la Sabiduría, a la Plenitud, ¡a la Vida!

Has comprendido y estás en paz; eso quería.

Con afecto sincero.

 P. Jesús

© copyright

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(RESPUESTA A LA CARTA)

¡PADRE, YA LAS LIBERARON!

PADRE JESÚS, HOY A LAS 12:00 HRAS. DE ESTE MEDIODIA, ME AVISÓ LA ESPOSA DE MI HERMANO, HIJA DE LA SRA. DE 90 AÑOS, DOÑA Ma GUADALUPE  Y HERMANA DE RAQUEL, LA DE 60, QUE YA FUERON  LIBERADAS. NO PUEDO DECIR A QUÉ HORAS DE HOY EN LA MADRUGADA. ME IMAGINO QUE HA DE HABER SIDO MIENTRAS O ANTES DE ESCRIBIRLE A UD. 

NADA MAS QUERIA AVISARLE. 

PADRE, UD. ES UN ILUMINADO O ALGO ASI, NO ME HABIAN AVISADO AUN DE LA LIBERACION DE ESTAS PERSONAS CUANDO PRENDI LA COMPUTADORA Y AL LEER SU MENSAJE SENTI UNA PAZ GRANDE, DEBO DECIRLE QUE LLORÉ. PENSÉ QUE SÓLO SOMOS UNAS POBRES ALMAS CON CUERPOS, PERDIDAS Y ABANDONADAS EN EL ESPACIO, LLENAS DE DESEOS DESORDENADOS (QUE SON INFLUENCIAS DEL DEMONIO). Y QUE PARA NO SENTIRNOS PERDIDOS Y ABANDONADOS VINO JESUS-CRISTO A DECIRNOS CÓMO RELACIONARNOS DE NUEVO CON EL PADRE TODOPODEROSO. SI PADRE, ASI ES, ¿VERDAD?

Y LUEGO, COMO A LAS 12, COMO LE DECIA, ME LLAMÓ MI CUÑADA, AGRADECIENDO LAS ORACIONES POR SU MAMÁ Y HERMANA, QUE YA LAS HABIAN LIBERADO.

PADRE, FUE UNA EXTORSIÓN, NO UN SECUESTRO PROPIAMENTE: LAS SACARON DE SU CASA AMENAZÁNDOLAS DE MUERTE, QUE LAS IBAN A AMETRALLAR SI NO OBEDECIAN; LUEGO HICIERON QUE SE FUERAN, ELLAS, A HOSPEDAR A UN HOTEL, Y QUE SE LLEVARAN UN TELÉFONO CELULAR, Y QUE LAS VIGILARÍAN DESDE LEJOS; QUE SALIERA LA HIJA, SÓLO A COMPRAR LAS MEDICINAS PARA LA SRA. DE 90 AÑOS, Y QUE COMPRARA OTRO CELULAR.

MIENTRAS ELLOS, LOS EXTORSIONADORES, DESDE OTRO LADO, CON SUS CELULARES, HICIERON QUE LOS FAMILIARES SE REUNIERAN EN UNA SOLA CASA, Y NEGOCIABAN LAS DIFERENTES CANTIDADES A DEPOSITAR EN DIFERENTES CUENTAS DE BANCO.

Y POR MEDIO DE CELULAR LES DECIAN A ELLAS LO QUE TENIAN QUE DECIR; SI HACIAN OTRA COSA IRIAN POR OTRO FAMILIAR Y DESPUES LES IBA A IR PEOR, SI NO OBEDECIAN LA MADRE Y LA HIJA EN EL HOTEL. ADEMAS ELLAS PAGARON EL HOTEL.

LA POLICIA TAMBIEN CAYÓ EN  LA EXTORSIÓN, CREIAN QUE EN VERDAD ERA UN SECUESTRO.

ASI, A GRANDES RASGOS, ME DIJERON LO QUE PASO.

GRACIAS POR PONERNOS EN SUS ORACIONES Y QUEDAR EN SU CARTA No. 85. ME CONFESARE,  PADRE, Y SEGUIRÉ LUCHANDO CONTRA LAS INFLUENCIAS ESAS. Y SI CAIGO, IRÉ A MI PADRE, DE TODOS MODOS, CUANTAS VECES SEA NECESARIO. NO LE TENDRÉ MIEDO A NUESTRO PADRE TODOPODEROSO, Y CON SU AYUDA HARÉ SU VOLUNTAD. ASI SEA.

SÓLO UNA COSA, DEME SU BENDICION A MI, NADA MÁS, ASÍ DESDE LEJOS, POR FAVOR; ALGO ASÍ COMO CRISTO CURÓ AL SIERVO O AL APRECIADO DEL CENTURION, PARA QUE NUESTRO PADRE ME ORIENTE  QUÉ DEBO HACER, YA QUE EL GOBIERNO MEXICANO NOS LIQUIDÓ A 44 MIL TRABAJADORES, ENTRE ELLOS YO.

NO SUPE HACER BIEN NEGOCIOS, PUES ESTUVE ASALARIADO 26 AÑOS Y AHORA SE TERMINÓ YA TOTALMENTE MI LIQUIDACIÓN. TENGO 53 AÑOS, SOY INGENIERO EN ELECTRÓNICA, CASADO POR TODAS LAS LEYES. GRACIAS A MI ESPOSA, ES MAESTRA DE PRIMARIA, LIMITADAMENTE LA PASAMOS A VECES. HE APRENDIDO AHORA, E IMAGINADO, CÓMO SIENTEN LOS MÁS POBRES DE LOS POBRES, QUE SON COMO LUMBRERAS ILUMINANDO A LOS AVAROS Y ALTIVOS QUE TIENEN BIENES Y $ PARA QUE DEN Y SALVEN SUS PROPIAS ALMAS.

GRACIAS POR SU BENDICIÓN. YO, ESTÉ DONDE ESTÉ, PEDIRÉ POR UD.

JOSE MANUEL

93 Carta / A ti, que quiero que disfrutes del goce espiritual

Domingo, 12 de agosto de 2.012

A ti, que quiero que disfrutes del goce espiritual:

En los días grises, en las noches oscuras del corazón, que no del alma, porque hay noches oscuras del alma y abundan más, en las personas cristianas, las noches oscuras del corazón, cuando te duele por los que amas que no te aman, que te exigen actos inexigibles para un cristiano-católico, pero te los exigen en demostración del amor que quieren que les tengas; ¿eso es demostración de amor, el pecado, el que peques contra Dios y faltes al amor que te debes hacía ti mismo?, ¡¡¡¡NO!!!!

Las exigencias de los que están en nuestro corazón, a veces, son muy poco razonables y razonadas; quieren dominarte, para más tarde desecharte; porque nadie ama indefinidamente al pecador que peca sabiendo que va a pecar, es decir al pecador a conciencia; a este que le pueden decir: “No nos podemos casar, pero en nombre de nuestro amor, acostémonos juntos, y que todos sepan que somos uno en el acto sexual sin la responsabilidad del fruto de un amor de esposos”.

Poned los de CatholicosOnline.com el vídeo de la parodia sobre las “parejas de hecho”, que a tantos les piden hacer en nombre del mal entendido amor, y que los padres, a veces los hermanos, ilusos, apoyan y bendicen, siendo una maldición. 
http://es.gloria.tv/?media=320996

El pecado grave de la concupiscencia, te lleva al Infierno eterno DIRECTAMENTE.

No hay excusas para este lamentable pecado. Lamentable, porque es un pecado que es muy usual en esta sociedad actual de consumismo, de gente que duda siempre y que pasa de un “amor” a otro “amor”, como cambian de desayuno, por el capitalismo de poder acceder, pagando, a cualquier dieta que se le antoje, porque tiene dinero para comprar al amante y a los padres y familiares del mismo, que pueden decirse católicos pero son MALIGNOS. ¿Cuántos padres siguen hoy en día vendiendo a sus hijos por dinero?, ¡tantos! Y si no hacen lo que ellos quieren, les quitan el amor, de cuajo, al fruto de su vientre. Y si el candidato tiene dinero, entonces aún es más su soberbia en afirmar que no hay pecado en amar a un hombre casado, o a esta mujer que no quiere casarse contigo porque tiene hijos de otro, con el que se casó antes, porque tenía más dinero que tú. Hay mujeres caprichosas que quieren un poco de cada hombre que han conocido; de uno el dinero, del otro el sexo. Y no les interesa nada más que vivir su vida “FELIIIIIZZZZZ”, eso dicen, y apuntan en su Twitter: “¡Soy tan felizzzz!”, en sus planes maquiavélicos de utilizar a todos los hombres que puedan adquirir con su dinero, porque hay mujeres que ganan más dinero que los hombres, por el intercambio del sexo; hay especialistas en excitar a los hombres, lo que antes se llamaba: “las putas finas”, pero están allí, muchas en las playas, luciendo la desnudez de su cuerpo, que Dios lo hizo bello para enamorar al varón y que el esposo disfrutara de la esposa, porque en tener hijos, mantenerlos y educarlos bien, hay mucho sacrificio, y Dios es un Dios de Amor y Belleza, y quiere para sus hijos la belleza y el amor, para dar forma a la creación más maravillosa que entre dos personas de distinto sexo pueden hacer, y que son los hijos. Hijos creados por amor, por deseos y pasión, dentro del marco del matrimonio sacramental. Dios quiere recompensar la ayuda que se le da de poder seguir poblando el planeta Tierra de sus hijos, de estas almas que ama y crea y entrega al matrimonio para que los cuide, para que gocen espiritualmente de las decisiones del mismo Dios que son la creación de almas, ¡de vida!

Tener hijos es el goce espiritual que alegra más y mejor los corazones de los esposos: hombre y mujer. Los hijos dan un placer espiritual jamás logrado en nada más humano; toda la alegría acumulada en el corazón del hombre, de la persona, se desborda en dicha cuando tiene en sus brazos al hijo, fruto del amor entre él y su cónyuge.

¡Dios no quiere divorcios!, el divorcio es proclamarse PERDEDOR, VENCIDO, DERROTADO.

Quién quiera el éxito, que empiece por este: CASARSE BIEN Y PARA SIEMPRE

Dios entrega a los hombres que tienen vocación al santo matrimonio, les da la posibilidad de hallar el goce espiritual que se puede parecer más a la dicha celestial, porque no es, no son unos instantes de excitación y de placer, como lo es en el acto sexual matrimonial, sino que es en las 24 horas del día; el resto de tu vida, si te casas bien, con alguien que en verdad y de verdad ame a Dios sobre todas las cosas, te ame a ti y tú lo ames a él-ella, y juntos y unidos tengáis el plan de vida de ser SANTOS. Sí, he dicho SANTOS, porque es más fácil ser santos dentro del matrimonio canónico, que un soltero por más que ame a Dios. Eso sí, ¡los dos! tienen que querer ser santos; luego la vida es una aventura dichosa dentro de todas las vicisitudes que Dios les permita para ir moldeando su corazón a la perfección, porque una cosa es el corazón y otra es el alma. De esto hablaré la próxima semana; esta semana es para hablar del goce espiritual. Y te lo digo yo, sacerdote, que conozco a muchas personas, buenas personas que son un matrimonio feliz y que gozan del goce del alma, ese goce espiritual del deber cumplido (subráyame eso; se lo digo a quien le dicto). Porque hay que saber obedecer a Dios dentro del matrimonio, porque Dios es AMOR, todo Amor y Belleza y Bondad… y muchas cosas más que pocos conocen, porque en vez de aprender teología, -cosas de Dios-, están por otras cosas de la vida, que no les dan más que problemas y más problemas. Dios quiere solucionarte todos tus problemas, por eso, CÁSATE con alguien que tenga tu misma fe, y haced vuestro mundo; y si tus padres, hermanos, parientes y amigos, quieren para ti una pareja de hecho, líbrate de ellos porque te están llevando al Infierno, y ellos irán contigo allí mismo, ETERNAMENTE.

Esta carta no es una broma pesada, esta carta contiene la verdad, proclama la verdad, como la proclamó San Juan Bautista, y que por eso perdió literalmente la cabeza; y el que no quiera hacerme caso, perderá la cabeza, porque su mala conciencia le llevará de depresión en depresión durante toda su vida, y perderá todo el cuerpo en el Infierno eterno.

Quiero que te salves. Si es preciso, olvídate de tus padres, hermanos y amigos, ¡aléjate de ellos!, pero NO PEQUES CON EL CONCUBINATO, ‘bendecido’ por los que no te aman como dicen amarte. Sé que estás pasando por una gran prueba, pero, ¡escucha la voz del que gritaba en el desierto!, a San Juan Bautista; él perdió SU VIDA física por defender la doctrina, por decirle al Rey Herodes que no le era lícito tener por mujer a la mujer de su hermano, a Herodías, y que tenía una niña de su esposo legal. Si el santo, como fue y es, San Juan Bautista, murió por eso, ¿crees tú que la doctrina ha cambiado?… ¡¡¡NO!!!, sigue siendo la misma, porque Dios no cambia, aunque algunos de la Iglesia Santa proclamen lo contrario.

Y tú, si tienes un hermano que vive en concubinato, y se lo permites y se lo aplaudes y haces ver ante tus hijos que es una relación lícita, ¡ay de ti, lo que te espera sufrir en la vida!, y luego, te lo digo alto y claro, ¡¡¡al Infierno!!!, tú con ellos.

Es una carta con un llamado desesperado, que la dicta mi corazón de sacerdote que sufre al veros a tantos, que al morir vais camino al Infierno. Ningún sacerdote puede perdonar los pecados de un muerto, por mucho que se lo pidan los vivos; los pecados, cada cual tiene que pedir perdón por ellos en la confesión.

Sí que el matrimonio es un sacramento que se dan los esposos, y hay tantos que no están casados; muy seguramente, esos padres y hermanos que “bendicen” las parejas de hecho, NO ESTAN LEGALMENTE CASADOS ANTE DIOS. Sólo Dios sabe lo que hay en el corazón de cada uno, por esto hablo yo en general, y no señalo a ninguno, porque Dios sabe más que todos los hombres juntos y lo que creen saber.

Os pensábais que hablar del goce espiritual, era hablar de felicidad y de dicha, y sí, lo es, porque ahora sigue, prosigue mi carta, para los que se han casado bien, esos que en su hogar viven un Paraíso Familiar, esa Iglesia Doméstica, donde Dios Padre es obedecido imitando todos a Cristo, con la intercesión a sus plegarias, -unidos, o cada uno de los componentes de la familia-, a Santa María y a su casto esposo San José. A esos, Dios los ve con agrado, y de pleno, por el sacramento matrimonial, les entrega la potencia de su Amor Verdadero, el Amor de un Dios agradecido, agradeciendo a los esposos estar siempre abiertos a la vida en sus relaciones sexuales, propias del matrimonio, donde los hijos, -si Dios quiere-, van llegando y poblando ese Paraíso Doméstico, en el hogar más sencillo y más lleno de felicidad, por el goce espiritual de vivir entre ángeles que los guardan.

Algunos hijos que han nacido en un hogar así bendecido, por la voluntad del libre albedrio de los padres, se mal casan luego, y son unos desgraciados, porque han corrompido su vida, que fue vivida en un Paraíso Familiar; muy seguramente han cambiado por el dinero, por el mundanismo, la unión y unidad espiritual. Algunos hay que siguen a un mal hermano, endemoniado, que saliendo él, del hogar, cambió su religión, y lleva a los demás al pecado, porque su función, de parte de Satanás, es arrastrar a los otros, a todos los hermanos que pueda, al Infierno; y empieza hablando mal de los padres, señala sus fallos, pecados, defectos, porque todo matrimonio, toda persona, es imperfecta, dentro de la perfección que va buscando; tú, todos, ¡ni uno! es santo; es más, muchos han pecado mucho, viviendo incluso en un Paraíso Doméstico, porque han sido muy probados, y cayeron para levantarse pronto, ¡en seguida!, pero cayeron; o  no supieron ser buenos esposos al cien por cien; muchos porque no sabían, porque nadie les había enseñado, quizás porque sus propios padres o abuelos eran ateos, o por falta de salud o de dinero, que marcan a las personas con mucho dolor interior; y los hijos malos recuerdan esos momentos, no los de la confesión inmediata, sino los del pecado. Os digo, recordad cuántas confesiones hicieron vuestros padres; tantas como pecados cometieron, y ¿no es eso lo que la Iglesia Católica pide para ir al Cielo: Confesión buena y sincera?… Como digo, estos hijos que han vivido en un Paraíso Familiar, reniegan luego de él, porque, SON DÉBILES, y no les es posible hacer de su matrimonio lo que vivieron, porque o han formado una pareja de hecho, -una detrás de otra-, o aceptan la de su hermano, y ÉSTÁN EN PECADO; por eso y por ir contra el CUARTO MANDAMIENTO de la Ley de Dios; y aunque algunos de estos vayan a Misa y se denominen católicos, e incluso profesen en algún grupo católico que les permite ir contra sus padres SANTOS, esos que les dieron un Paraíso Doméstico, donde el goce, la alegría, la paz, la virtud, la pureza vivía en ellos, os digo, que si no cambian de actitud, irán sin remedio al fuego eterno del Infierno. No puedo engañaros, soy sacerdote de la Iglesia Verdadera, la que fundó Cristo, Dios Hijo, la que fue la tuya y abandonaste por dejarte arrastrar por tus pasiones de sexualidad. ¡Vuelve!, regresa, que Dios perdona siempre, como siempre perdonaba a tus padres si pecaban, y siempre la Gracia de Dios estaba en tu hogar. ¿Lo recuerdas?… cuánta alegría, cuanta dicha; tu corazón, tu cuerpo, tu alma, toda tu persona gozaba de dicha espiritual.

Que os sirva de lección esta historia inventada, que tantos han vivido y niegan reconocer que fueron dichosos, a más no poder, en sus casas, de niños, cuando sus padres, por su fe, les protegían, aún siendo limitados en su capital, y a veces, tantas, por ignorancia, por mala tentación de Satanás, que los vencía a veces, fuisteis sin embargo, tan dichosos. Atreveos a pensarlo, a recordar los numerosos días de goce, donde la alegría estaba en todos, y todo lo que aprendisteis, de lo bueno, de lo malo que recibísteis de unos padres que se habían casado dándose en matrimonio ante Dios, y cumpliendo con todo, porque sus pecados, todos, los iban a confesar en seguida, y pedían perdón; pero tú, a veces, en tu corazón no los perdonabas, porque querías unos padres perfectos, sin ser un hijo perfecto…; ¡mírate ahora!, ¿cuándo fuiste más feliz en toda tu vida?… Te lo diré: cuando estabas en casa, en tu casa, con tus padres que tanto te amaban, yendo todos camino de santidad, confesando vuestras faltas y pecados, que ahora has propagado por todo el mundo, ¡los suyos!, y los has sentenciado a las críticas, y más calumnias e injusticias; te digo, como sacerdote que soy y sé de la vida y de Dios, que si no te arrepientes, si no pides perdón a Dios y a ellos, si no haces penitencia y deshaces públicamente el mal que públicamente has hecho, tú, dudo que entres en el Cielo, y toda tu vida será UN INFIERNO.

El goce espiritual está en perdonar y pedir perdón, en perdonarse y recibir el sacramento de la Reconciliación con Dios, de la Penitencia. Dios te espera en el confesonario. Dios te Ama, como Ama a tus benditos padres, como Ama a todos los esposos que dicen: “de ahora en adelante nuestro matrimonio será legal ante Dios”, como Ama a los que rompen sus relaciones de pareja de hecho, como Ama a los que deciden casarse bien…

¿Es que no Ama Dios a los malos, a los que hacen mal, aún después de haber leído esta carta, aún después de saber que no actúan bien?… Sí, los Ama, pero ¿de qué les sirve a ellos, si irán al Infierno, si viven en un infierno, pudiendo tener Goce Espiritual?

Recemos por los que se portan mal. ¡Que hay!

Con afecto sincero.

 P. Jesús

© copyright

Para quien quiera contestar a la carta, CLICAR AQUÍ, aunque el P. Jesús no podrá responder a cada uno, sí que pedirá a Dios Padre, en nombre de Jesús por esta persona y sus intenciones. EXPLICACIÓN.

 

105 Carta /A ti, que recibes mi sonrisa de afecto sincero

Domingo, 25 de noviembre de 2.012

A ti, que recibes mi sonrisa de afecto sincero:

Amigo, amiga, hoy sonrío para ti, por ti, porque estoy contento, muy contento de ti, de nuestra amistad sana y santa, amistad incondicional y muy del elemento espiritual, pero no menos verdadera que la amistad de los que se ven personalmente; porque somos alma y cuerpo, y el cuerpo sin la eficacia del alma, muere; y el alma vive siempre, como siempre va a vivir nuestra amistad incondicional.

Rezamos el uno por el otro, y esto es bueno, muy bueno, es santo. Es lo que Dios quiere de ti y de mí, que vivamos la gracia eficaz de la comunión de los santos.

También hablamos el uno con el otro, tú leyéndome, y yo escribiéndote; a veces, me escribes tú también; otras veces, en mis cartas y comentarios del Evangelio, de la Sagrada Biblia, del Catecismo, en mis consejos diarios, parece que sin tú decirme nada, te he oído, y esto es la gracia de la comunión de los santos, de la filiación divina, que Dios hace que todo sea para bien tuyo. Yo soy un bien para ti, porque te hago el bien, y hago bien en escribirte y en gozarme de tu amistad santa y eficaz, que me hace ser feliz de vivir, de pasar todas las pruebas que he pasado, y que tú estás pasando, y te animo a afrontarlas, y con ellas, hacer tu destino, a la medida de tus deseos, de tu realidad, que puedes dirigir desde ti mismo, desde la belleza de un corazón contrito; por la decepción que sientes, sea por ti o por otros; pero, ¡álzate!, que es algo grande ser amigo del que es amigo.

Yo soy tu amigo, y un amigo que no te abandona, aunque a veces la tentación ha podido contigo y has caído. Yo siempre estoy a tu lado, ¡siempre!, por eso soy sacerdote, porque el buen sacerdote no abandona a nadie, como tampoco nadie abandona a sus amigos, aunque ellos estén caídos en sus malas tentaciones; el amigo, el sacerdote, reza siempre por ti y confía en ti, en que puedes sacar lo mejor de ti mismo, en que puedes recibir, siempre que quieras, la gracia del perdón, que te ofrece y te llega por Dios mismo, con la condición esencial de que vayas primero a confesarte con un corazón contrito.

No voy a dejarte porque sufras.

No voy a abandonarte porque no me hables.

Voy a seguir fiel a ti, porque nuestra amistad es algo más que palabras; somos amigos del alma.

Aquí y ahora, no tengo la capacidad humana de poder ir a ti y abrazarte físicamente y que sientas la fuerza corporal de mi abrazo, pero sí que puedo, como sacerdote que soy, bendecirte. Y puedo alegrarte la vida, siendo sacerdote las veinticuatro horas del día.

Saber que hay un sacerdote que se siente sacerdote siempre, que es como el padre que es padre siempre, y se levanta por las noches cuando algo te duele, y te acompaña en tus desvelos, y de día trabaja para ti, para hacer de tu mundo un lugar mejor, por mi trabajo y oración. Todo esto es válido a los ojos del buen Dios.

Sé que mi carta de hoy, entra de pleno en tu corazón como si vieras mi sonrisa, porque las palabras también tienen la capacidad de entregarte la sonrisa de quien te escribe.

Sé que necesitas esta sonrisa que te entrego; es para ti, para ti que me lees y sientes que te quiero, que mi amor es por ti, un amor sincero.

Recibe mis caricias y mis sonrisas, que son, las sonrisas, esas caricias que van a tu corazón y lo animan, y te hacen sentir que no estás solo, sino que Dios existe; porque cuando uno es bueno y te da su bondad, siempre, la bondad, es cosa de Dios a los demás, ¡siempre!

Cuando uno es bueno y hace el bien, es que Dios así lo hace con él; por eso te digo, y no te engaño, que conmigo viene Dios a ti.

Recibe de este sacerdote que te quiere, una sonrisa para ti.

Con afecto sincero.

 P. Jesús

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